Con motivo del #8M y el Mes de las Mujer, Luz Elena González Escobar, secretaria de Energía compartió con el medio Energía a Debate su óptica sobre la brecha de género que actualmente impera en el sector energético, la cual contrasta con el momento histórico que vive el país, en el que se habla del “Tiempo de Mujeres”.
De acuerdo con la funcionaria mexicana, el sector energético tradicionalmente ha sido liderado por hombres, y aunque en este sexenio las cosas parecen ser distintas, todavía queda mucho por hacer.
Ahora bien, se debe tomar en cuenta que la energía es un concepto multifacético que no solo se relaciona con la capacidad de realizar trabajo físico, sino que también ha sido históricamente asociado a la noción de poder en diversas dimensiones.
De ahí que, el enfoque de Luz Elena González gire a un vínculo en el que, si bien la energía puede ser vista como una fuente de empoderamiento y desarrollo, también perpetúa desigualdades, particularmente hacia las mujeres.
Por ello, yace como crucial entender primeramente el papel central que la energía juega en la estructura social y económica de cualquier nación, porque tener acceso a fuentes de energía confiables y asequibles se traduce en poder económico y social.
Sin embargo, la disparidad en el acceso a estos recursos crea un escenario donde las mujeres, a menudo relegadas a roles domésticos y con un menor acceso a recursos económicos, sufren desventajas significativas.
Mujeres: Mayor injerencia en las decisiones
Por otro lado, vale la pena destacar también que la secretaria de Energía menciona el ámbito de la toma de decisiones sobre políticas energéticas, donde la representación femenina sigue siendo notoriamente baja, a pesar de los notables avances.
En este sentido debe entenderse que las mujeres están relegadas en los diálogos sobre energía y sostenibilidad, lo que significa que sus perspectivas y necesidades a menudo son ignoradas, perpetuando así un sistema donde las políticas energéticas no sólo reflejan intereses masculinos, sino que también pueden acentuar la desigualdad existente.
Por estas razones, una reflexión en torno a lo planteado por la funcionaria en el marco del Mes de la Mujer sería entender la energía como un derecho humano y un factor clave en el desarrollo sostenible.
Lo que a su vez implicaría una transformación en cómo se concibe la energía, no solo como un recurso económico, sino también como un medio para lograr la igualdad de género, fomentando el empoderamiento de las mujeres a través del acceso a la energía y como catalizador para el cambio social.
En conclusión, también resulta fundamental atender el llamado que hace Luz Elena González Escobar a reconocer que el avance hacia un futuro energético sostenible no puede lograrse sin abordar las disparidades que enfrenta la mujer en este ámbito y que, incluso, deberían ir cambiando desde edades tempranas, con una mayor integración de las niñas en vertientes donde tradicionalmente no han figurado.
Con información de Energía a Debate